martes, 16 de septiembre de 2014

Santiago Montobbio



       Se inicia una nueva etapa en este sitio, seis años después. Lo comentado en la Introducción original sirve, en cierto modo, como presentación del poeta Santiago Montobbio, porque toma el testigo de los cinco pioneros en este lugar.

       Santiago Montobbio. Barcelona, 1966. Licenciado en Derecho y Filología Hispánica por la Universidad de Barcelona y profesor de ESADE y de la UNED. Publicó por primera vez como poeta en la Revista de Occidente en 1988, y se cumplen ahora 25 años de la publicación de su primer libro, Hospital de Inocentes, editado en enero de 1989.  Al recibir este libro, Juan Carlos Onetti escribió: “Muy pocas veces me produce alegría contestar a los autores que me envían sus obras. Este es un caso distinto. Me hace feliz escribirle porque su libro HOSPITAL DE INOCENTES es muy bueno y de manera misteriosa siento que coincide con mi estado de ser cuando estoy escribiendo”. También mereció el reconocimiento espontáneo de otros ilustres autores, que destacaron la belleza, fuerza y hondura de esta poesía: así, Camilo José Cela encontró “tan profundos y hermosos” los poemas, y esto escribieron Ernesto Sabato (“Son magníficos”), Miguel Delibes (“Envidio la fuerza de su verso”) o Carmen Martín Gaite (“salen de un pozo muy oscuro y verdadero”). Ha publicado también Ética confirmada (1990), Tierras (1996), Los versos del fantasma (2003), El anarquista de las bengalas (March Editor, Barcelona, 2005), finalista del premio Quijote 2006, que concedía la Asociación Colegial de Escritores de España al mejor libro publicado en el año mediante votación de sus socios, y Absurdos principios verdaderos (2011). Ha colaborado en las primeras revistas de España, Europa y América, y ha sido traducido al inglés, francés, alemán, italiano, danés, portugués, rumano, albanés y holandés. Es autor de un libro de arte con el pintor Lluís Ribas, Els colors del blanc (2008), y de uno de conversaciones con la comparatista de la Universidad de Siena, traductora y especialista en su obra Amaranta Sbardella: Escribo sobre el aire del olvido (2012). Se ha editado una antología de su poesía en Francia (Le théologien dissident, Paris, 2008) y otra en Brasil (Donde tirita el nombre/Onde treme o nome, Sao Paulo, 2010). El año 2009, después de veinte años de silencio, volvió a escribir poesía con gran intensidad, por lo que hay ahora toda una nueva obra poética, de la que se han publicado dos volúmenes en la colección El Bardo: La poesía es un fondo de agua marina (2011) y Los soles por las noches esparcidos (2013). Próximamente se publicará otro volumen en la misma colección: Hasta el final camina el canto. Con anterioridad se publicó un libro en París con un conjunto de estos poemas nuevos, La poésie est un fond d’eau marine (Éditions du Cygne, 2011), y en el año 2012 se le concedió el Prix Chasseur de Poésie, que concede la editorial francesa Le Chasseur ábstrait éditeur, con motivo del cual ésta publicará un nuevo libro de Santiago Montobbio en Francia. 

       Admiramos su poesía porque nos transmite, como bien expresan algunos de su poemas: "esa luz que se esconde en algún sitio"; pero que sea su obra (se exponen cinco poemas) la que tome la palabra.


Cinco Poemas de Santiago Montobbio


LA POESÍA INUNDA LOS PASILLOS, LAS AULAS,

las calles, las alcobas. La poesía
es tan libre como un pájaro
y no se resiste a dejar de ser misterio.
La poesía nos puebla, nos inunda, nos penetra.
Pertenecemos a la poesía. La tierra es poesía.
Pero está también la noche, y el miedo,
y las fauces del tiempo y el olvido.
También la poesía es su signo.
Si abandono la poesía, del hombre abdico.
Aun en el silencio en ella vivo.


LA FRUTA REDONDA DEL AMOR,

su última puerta, que a Dios
nos lleva, o corazón adentro,
a tierras frescas, donde
fermenta el tiempo y por una vez
adquiere sobre labios un sentido.
La fruta redonda del amor.
Vale la pena empeñar la vida
en subir al árbol que la tenga.
Pero no siempre la mano llega.
Vivir es más difícil. A veces vivir
es vivir sin amor, y alentar escondido.
Pero también nos nutre lo perdido.


LA UNIVERSIDAD DE LOS ESTUDIANTES QUE NO APRENDEN.

Está en el centro de la ciudad, en el mejor
sitio. Desde allí se pueden dar paseos o meterse
en los bares, los billares, coleccionar
horas muertas dentro de ellos y sus cigarrillos y cervezas,
cultivar con libertad la soledad y también
crecer y abandonarse en el calor de alguna charla.
La juventud es para esto. La juventud
persigue una verdad tras las palabras y sueña
con que al mundo lo haga nuevo el arte,
este arte que acaso luego se limita, resulta más cerrado,
no consigue traspasar las fronteras de uno mismo
y no tiene así tantos posibles caminos, tantos
misteriosos sentidos. No es tan pleno ni tan rico.
Es más pobre en su destino, como pobre
es uno mismo. Esto se empieza a aprender
en la Universidad de los estudiantes que no aprenden,
quiero decir que no aprenden en ella, que a ella
no van nunca, porque la vida es suficiente escuela
y nada importa más que el arte
y el arte no se aprende
sino que sólo se siembra, germina, madura y se recoge.
El arte anda ligero y también se hunde en el abismo.
El único estudiante que él admite es aquél
que en la Universidad no aprende y lo busca y lo persigue
por los misterios oscuros de sí mismo y los vendavales
imprevisibles de la vida.


LLEGARÁ UN DÍA EN QUE TODOS LOS NOMBRES SERÁN DISTINTOS,

y nada nos recuerde adonde vivimos. Nada dirá
la infancia, ni el patio del colegio, ni el amor de los padres,
ni las aventuras, ni los juegos, los hermanos. No
quedará nada. Porque las cosas son sus nombres.
La vida es siempre la forma en que se la nombra.
-En esa forma se la congrega y se recuerda-. Pero llegará ese día
en que todos los nombres serán otros, y nuestro tiempo
se habrá roto, como un juguete viejo que en el desván acumula polvo,
y nuestra vida será nada más un pozo cegado, seco.


LA LIGERA MAÑANA TAMBIÉN EMPIEZA,

también alienta, está bajo las cosas. Aunque escondida,
aunque pequeña. Debajo de las cosas hay una mañana
y tú tienes que encontrarla. Pero no es fácil.
No siempre se encuentra. A veces una vida no basta
para encontrar en ella una mañana.


Bibliografía

“Tres poemas”, Revista de Occidente, Nº 84, Madrid, Mayo, 1988
Hospital de Inocentes, Editorial Devenir, Madrid, Enero 1989

Ética confirmada, Editorial Devenir, Madrid, Junio 1990

Tierras, Editions AIOU, collection “le tourbillon suspendu”, Saint-Étienne-Vallée-Française, Francia, 1996.

Leyenda, collection l’impertinente, Imphy, Francia, 2000

Los versos del fantasma, Literal, México, 2003

El anarquista de las bengalas, Biblioteca Íntima, March Editor, Barcelona, 2005

Le théologien dissident, Editions Atelier La Feugraie, Paris, 2008

Els colors del blanc/Los colores del blanco, Institut Català de les Indústries Culturals, Generalitat de Catalunya, Barcelona, 2008

Onde treme o nome/Donde tirita el nombre, Cláudio Giordano editor, Sao Paolo, 2000

Absurdos principios verdaderos, Biblioteca Íntima, March Editor, El Vendrell, 2011

La poésie est un fond d’eau marine, Editions du Cygne, Paris, 2011

La poesía es un fondo de agua marina, colección de poesía El Bardo, Los Libros de la Frontera, Barcelona, 2011

Escribo sobre el aire del olvido. Conversaciones con Amaranta Sbardella, Tonos Digital, Universidad de Murcia, Murcia, Enero 2012

Los soles por las noches esparcidos, colección de poesía El Bardo, Los Libros de la Frontera, 2013




Raúl Ferreiro



2 comentarios:

gattodelmeridiano dijo...

Buenas tardes,
Me llamo Gabriele Burchielli, estuve pateando la web en búsqueda de algunos poetas españoles (escribo con tecla Italiana así que faltarán acentos allí y allá) y tropecé con su blog. Soy aficionado a la poesía y me gustaría, con su permiso, traducir la Fruta Redonda del Amor al Italiano y publicarla en mi blog citando autor y editor y poniendo el enlace a su blog.
le dejo la dirección de mi web (https://meridianopoetico.wordpress.com) por si quisiera ver donde acabarian sus palabras.
muchas gracias, un saludo

poessia dijo...

Gabriele Burchielli,

no creo que Santiago Montobbio ponga reparo a su idea, así, pues, adelante con ello.

Muchas gracias, un cordial saludo


P.D., acabamos de leer este mensaje, le pedimos disculpas por la tardanza en la contestación.